Todos queremos tener una piel impecable y reluciente pero muchas veces caemos en la trampa de comprar todos los productos que vemos por redes sociales o internet y que creemos que nos pueden ser de gran utilidad. Puede que muchos lo sean pero no a todas las personas nos sirven las mismas rutinas y fórmulas. 

El  primer paso para lograr encontrar todos esos productos que podamos integrar en nuestro cuidado diario y que nos ayude a tener una piel saludable es entender que existen varios tipos de pieles y que cada una necesita un cuidado diferente.

Existen 5 tipos de piel: seca, normal, grasa, mixta y sensible. Por lo general, el tipo de piel del rostro se mantiene a lo largo de la vida por lo que al conocerla correctamente te ayudará a tratarla mejor. Es importante recordar que el tipo de piel no es igual a problemas dermatológicos, personas con diferentes tipos de piel pueden sufrir un mismo trastorno dermatológico, por lo que es importante que si cuentas con un problema específico acudas a un dermatólogo para que pueda ayudar a tratarlo. 

Ahora que ya sabes los diferentes tipos de piel te ayudaremos a que descubras cuál es el tuyo junto con algunos consejos básicos para tratarla. 

Piel seca

¿Tu piel tiene un aspecto áspero y descamado? ¡Podrías tener un tipo de piel seca!  Esta carece de hidratación y lípidos, retiene menos humedad que la piel normal y las glándulas sebáceas segregan menos grasa, lo cual provoca descamación y la aparición de líneas de expresión.  Para este tipo de piel lo ideal es que la mantengas sumamente hidratada. Las cremas, aceites bálsamos para la piel van a ser tus mejores aliados, en Arganour te recomendamos nuestro serum facial para piel seca y nuestra crema hidratante.

Piel grasa

Las pieles grasas se caracterizan por generar más sebo y brillo, por tener poros dilatados y mayor concentración de impurezas. Muchos creen que es una de las pieles más complicadas de tratar, sin embargo, no todo está perdido, eligiendo los productos correctos podrás mantener el control del sebo y evitar que tu piel tenga los poros obstruidos. 

Para las pieles grasas, la recomendación es utilizar tratamientos hechos a base de gel, gel-crema o fluidos, de esta manera se absorberá más rápido, eliminando el exceso de brillo mientras a la vez hidrata. Huye completamente de las cremas pesadas, siendo estas el peor producto para esta piel. También, la exfoliación es un gran aliado porque permite remover las impurezas y liberar las toxinas acumuladas.   De todos nuestros productos no puede faltar en tu neceser el sérum para pieles grasas y el jabón de rosa mosqueta.

Piel normal

Si tienes pocos granos, poros pequeños y tu piel no suele irritarse ni enrojecerse es probable que tengas una piel normal. Este tipo de piel suele ser equilibrada, no es demasiado seca ni muy grasa, y no tiene manchas. Pero para mantener su aspecto saludable, también necesitan hidratación y protección: aplica tus cremas regulares de día y de noche, utiliza un buen contorno de ojos y  una exfoliación suave durante una o dos veces por semana. Esto te ayudará a eliminar las impurezas y las células de piel muerta.

Agrega en tu rutina cualquiera de nuestros aceites esenciales y la crema de noche anti aging.

Piel mixta

 La piel mixta presenta un aspecto brillante y tiende a desarrollar pequeñas impurezas, sobre todo en la llamada zona T (frente, nariz y barbilla), se denomina así porque es una combinación de dos tipos de piel: normal-seca y grasa o con impurezas. La combinación de grasa y descamación puede ocasionar brotes y puntos negros de vez en cuando, por lo que el uso regular de un limpiador suave y un humectante ligero hará que tu piel luzca más limpia y saludable.

Aquí puedes incorporar en tu rutina de belleza el jabón de árbol de té, la crema hidratante de día y para cuando quieras realizarte una limpieza profunda con la arcilla Ghassoul en polvo

Piel sensible

La piel sensible se caracteriza por estar roja, irritada o tener bultos. Aunque todos los tipos de piel pueden reaccionar mal a diferentes principios activos o factores ambientales, la piel sensible se ruboriza con extrema facilidad. Es más susceptible a factores externos como el estrés, el aire reseco… Como por ejemplo el aire de la calefacción.

Para esta piel,  utiliza una crema que proteja tu piel frente a los factores ambientales nocivos, al limpiar tu rostro no frotes fuertemente la toalla sobre tu piel y presta atención a lo que comes ya que puede afectar notablemente en el comportamiento de tu piel. Para esta piel en específico los productos naturales y orgánicos son las mejores opciones que puedes conseguir ya que no ocasionarán reacciones fuertes en tu piel. En Arganour puedes encontrar los jabones, sérums y cremas perfectas para cuidarla de los agentes externos. 

Conocer tu tipo de piel te va a ayudar a tratarla como lo necesita. Permitiendo así que crees una rutina de cuidado del rostro con productos aptos para tratar, proteger, cuidar e hidratar tu piel. En Arganour contamos con muchas opciones naturales y orgánicas perfectas para cada tipo de piel. Nuestros productos cuentan con certificaciones ECOCERT y CAAE. Además, son Cruelty Free lo que lo hacen perfecto para ti.